28/3/08

No te pongas triste by Alika

Por haber nacido aquí sabes apreciar
y hoy tus manos están fuertes para poder pelear.
¿Quién te va a parar? si ahora viene lo bueno,
digo, ¿quién te va a parar? no mires hacia atrás.

Ay Nyaman, Congoman, Rastawoman, dry your eyes,
ay Nyaman, Congoman, Rastawoman dry your eyes.

18/3/08

Me duele todo

"A veces me levanto en el piso, después de una borrachera que duró toda la noche y parte de la mañana. Me duele todo, y cuando pienso en que todo me duele siento los martillazos de una resaca que me acompañará el día entero. Estoy ensuciando el piso con mi mugre. Las cucarachas caminan a mi alrededor, yo sólo las miro. Entonces entiendo que lo único que nos diferencia de los animales es saber qué es el dolor. Porque a veces se puede padecer sin saber que es un padecimiento; así viven los animales. Yo puedo despertar en el piso, junto a las cucarachas, darme vuelta en mi mierda y seguir durmiendo hasta las siete de la tarde, pero sé, a cada momento soy conciente, de que ésto es sufrir. Viene a mi mente, a modo de placebo, la frase de un tipo que también habrá dormido abrazado a su basura. La frase dice algo así "El ser humano es el único animal que sufre tanto que tuvo que inventar la risa". Entonces me rio, me rasco la nariz y sigo durmiendo."

. y ,

No, boludo, yo todavía tengo cierta simpatía por los puntos y las comas.
Y eso que uso las comas como el ojete. Como el o, je , te.
Saramago no, no, no.
Porque no le entiendo un pito.
Vos vas leyendo y el cerebro se queda sin aliento.
Y lo de "sin aliento" es literal.

15/3/08

El arte en descomposición

Vos tenés a este tipo, este tipo que no es un desalmado, es un pelotudo sin talento, un loquito, un boludo. Transgresor de cánones estúpidos. Pero más allá de lo que haga -que es desde el ojo crítico al ojo vulgar una gran mierda- tenés a un público que legitima la gran mierda. Entonces el problema, el verdadero problema, no es el pelotudo sin talento, sino que son aquellos que vuelven un acto corriente (y desagradable) en arte. "El arte viene a ordenar aquello que en la realidad está desordenado". Entonces, parece ser, que necesitamos ver morir progresivamente un cuerpo, sentir el hedor de la putrefacción de un pellejo en descomposición, ahí, bajo nuestras narices, mientras nos sentamos en una sala a tomar champagne. Y yo, que me he vuelto un poco escéptica desde el desayuno a esta parte, pienso que si el Guernica no acabó con nuestra bélica forma de existir o de imaginar nuestra existencia, dudo que ver a un perro morir en la esquina de una sala acondicionada nos devuelva, más no sea nos recuerde, nuestra humanidad.